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Ficha 6

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Ficha 6

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Presentation Transcript

  1. “Dios es el garante del verdadero desarrollo del hombre” (nn. 27-33) Ficha 6

  2. A. El Pensamiento Continúa el análisis del cap. II sobre la verdad del desarrollo humano. El Papa refiere los peligros de un desarrollo deformado con precisas indicaciones de cambio, sintetizables en la afirmación: “Dios es el garante del verdadero desarrollo del hombre” (n. 29).

  3. Tres son los riesgos específicos denunciados

  4. III- la búsqueda de nuevas soluciones colocando como “como prioridad el objetivo del acceso al trabajo”, recordando que “loscostes humanos son siempre también costes económicos” (n. 32).

  5. B. Pistas de reflexión • El Papa finalmente habla de un nuevo humanismo solidario e integral para la civilización del amor. Para él no se trata de proposiciones filosóficas abstractas. Se encarna en un persona muy real, Jesús de Nazaret que revela al ser humano su verdadera vocación: el rostro de Cristo es el rostro del hombre. • Buscar reflexionar como el evangelio de Cristo puede incursionar en el tema del desarrollo. ¿Bajo que condiciones?

  6. C. Para profundizar • Leer del Compendio, los nn. 105-123

  7. D. A la escucha de la Palabra de Dios En la parábola del rico epulón respecto del pobre Lázaro saca a la luz cómo el egocentrismo del egoísta produce un subdesarrollo de humillación y de muerte, del cual él mismo al final llegará a ser víctima.

  8. Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes. A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Lázaro, que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas. El pobre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. El rico también murió y fue sepultado.

  9. En la morada de los muertos, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él. Entonces exclamó: "Padre Abraham, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua, porque estas llamas me atormentan".

  10. "Hijo mío, respondió Abraham, recuerda que has recibido tus bienes en vida y Lázaro, en cambio, recibió males; ahora él encuentra aquí su consuelo, y tú, el tormento. Además, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aquí hasta allí no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de allí hasta aquí". El rico contestó: "Te ruego entonces, padre, que envíes a Lázaro a la cada de mi padre, porque tengo cinco hermanos: que él los prevenga, no sea que ellos también caigan en este lugar de tormento".

  11. Abraham respondió: "Tienen a Moisés y a los Profetas; que los escuchen". "No, padre Abraham, insistió el rico. Pero si alguno de los muertos va a verlos, se arrepentirán". Pero Abraham respondió: "Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, aunque resucite alguno de entre los muertos, tampoco se convencerán"» (Lc 16,19-31).

  12. E. Oración El Salmo 33 es un canto a Dios, cuya palabra está al origen de la creación y cuya providencia sostiene y guía al ser humano en el mundo.

  13. Aclamen, justos, al Señor; es propio de los buenos alabarlo. Porque la palabra del Señor es recta y él obra siempre con lealtad; él ama la justicia y el derecho, y la tierra está llena de su amor. Que toda la tierra tema al Señor, y tiemblen ante él los habitantes del mundo;

  14. porque él lo dijo, y el mundo existió, él dio una orden, y todo subsiste. El Señor frustra el designio de las naciones y deshace los planes de los pueblos, pero el designio del Señor permanece para siempre, y sus planes, a lo largo de las generaciones.

  15. ¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se eligió como herencia! El Señor observa desde el cielo y contempla a todos los hombres; modela el corazón de cada uno y conoce a fondo todas sus acciones. El rey no vence por su mucha fuerza ni se libra el guerrero por su gran vigor; de nada sirven los caballos para la victoria: a pesar de su fuerza no pueden salvar. Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia,

  16. para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia. Nuestra alma espera en el Señor; él es nuestra ayuda y nuestro escudo. Nuestro corazón se regocija en él: nosotros confiamos en su santo Nombre. Señor, que tu amor descienda sobre nosotros, conforme a la esperanza que tenemos en ti. (Del Salmo 33 ).