1 / 31

LA GENERACIÓN DEL 27

LA GENERACIÓN DEL 27. Tema 6. Se equivocó la paloma se equivocaba. Por ir al norte, fue al sur; creyó que el trigo era agua. Se equivocaba. Creyó que el mar era el cielo; que la noche la mañana. Se equivocaba. Que las estrellas rocío; que la calor, la nevada. Se equivocaba.

adamma
Télécharger la présentation

LA GENERACIÓN DEL 27

An Image/Link below is provided (as is) to download presentation Download Policy: Content on the Website is provided to you AS IS for your information and personal use and may not be sold / licensed / shared on other websites without getting consent from its author. Content is provided to you AS IS for your information and personal use only. Download presentation by click this link. While downloading, if for some reason you are not able to download a presentation, the publisher may have deleted the file from their server. During download, if you can't get a presentation, the file might be deleted by the publisher.

E N D

Presentation Transcript


  1. LA GENERACIÓN DEL 27 Tema 6

  2. Se equivocó la palomase equivocaba. Por ir al norte, fue al sur;creyó que el trigo era agua.Se equivocaba. Creyó que el mar era el cielo;que la noche la mañana.Se equivocaba. Que las estrellas rocío;que la calor, la nevada.Se equivocaba. Que tu falda era su blusa;que tu corazón su casa.Se equivocaba. (Ella se durmió en la orilla.Tú, en la cumbre de una rama.) La paloma. Rafael Alberti.

  3. Yo sé que ver y oír a un triste enfadacuando se viene y va de la alegríacomo un mar meridiano a una bahía,a una región esquiva y desolada. Lo que he sufrido y nada todo es nadapara lo que me queda todavíaque sufrir, el rigor de esta agoníade andar de este cuchillo a aquella espada. Me callaré, me apartaré si puedocon mi constante pena, instante, plena,a donde ni has de oírme ni he de verte. Me voy, me voy, me voy, pero me quedo,pero me voy, desierto y sin arena:adiós, amor, adiós, hasta la muerte. El rayo que no cesa. Miguel Hernández

  4. La aurora de Nueva York tienecuatro columnas de cienoy un huracán de negras palomasque chapotean las aguas podridas.La aurora de Nueva York gimepor las inmensas escalerasbuscando entre las aristasnardos de angustia dibujada.La aurora llega y nadie la recibe en su bocaporque allí no hay mañana ni esperanza posible:a veces las monedas en enjambres furiosostaladran y devoran abandonados niños.Los primeros que salen comprenden con sus huesosque no habrá paraísos ni amores deshojados;saben que van al cieno de números y leyes,a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.La luz es sepultada por cadenas y ruidosen impúdico reto de ciencia sin raíces.por los barrios hay gentes que vacilan insomnescomo recién salidas de un naufragio de sangre. La aurora. García Lorca

  5. EL SURREALISMO El surrealismo es el movimiento de vanguardia de mayor importancia y, prácticamente el único que se ha mantenido en el tiempo. Fue creado por André Breton y su objetivo era liberar al hombre de las ataduras que le impiden mostrarse tal y como es. Para ello emplea la técnica de la escritura automática, que consiste en escribir dejando que el pensamiento fluya libremente. Como consecuencia desaparece la puntuación y no se respeta la sintaxis. El sueño, lleno de imágenes y de símbolos, es para los surrealistas una de las principales fuentes de inspiración.

  6. EL FUTURISMO El movimiento futurista apareció en 1909, con la publicación del Manifiesto futuristadel escritor Filippo T. Marinetti. Este autor manifestaba su desprecio por el amor y por cualquier forma de sentimentalismo artístico, junto a su admiración por el progreso, las máquinas y las técnicas. Proponía que se eliminaran de la escritura losadjetivos, los adverbios y lo signos de puntuación.

  7. CANCIÓN DEL AUTOMÓVIL ¡Dios vehemente de una raza de acero, automóvil ebrio de espacio, que piafas de angustia, con el freno en los dientes estridentes! ¡Oh formidable monstruo japonés de ojos de fragua, nutrido de llamas y aceites minerales, hambriento de horizontes y presas siderales tu corazón se expande en su taf-taf diabólico y tus recios pneumáticos se hinchen para las danzas que bailen por las blancas carreteras del mundo. Suelto, por fin, tus bridas metálicas.., ¡Te lanzas con embriaguez el Infinito liberador! Al estrépito de¡ aullar de tu voz... he aquí que el Sol poniente va Imitando tu andar veloz, acelerando su palpitación sanguinolento a ras del horizonte... ¡Míralo galopar al fondo de los bosques!... Filippo T. Marinetti

  8. ETAPAS GENERACIÓN 27

  9. 1. Primera etapa Deshaced este verso, quitadle los caireles de la rima, el metro, la cadencia y hasta la idea misma... Aventad las palabras... y si después queda algo todavía eso será la poesía. León Felipe Perfección Queda curvo el firmamento, Compacto azul, sobre el día. Es el redondeamientoDel esplendor: mediodía. Todo es cúpula. Reposa, Central sin querer, la rosa, A un sol en cénit sujeta. Y tanto se da el presente Que al pie caminante siente La integridad del planeta. Jorge Guillén

  10. 35 BUJÍAS Sí, cuando quiera yo la soltaré. Está presa aquí arriba, invisible. Yo la veo en su claro castillo de cristal, y la vigilan -cien mil lanzas- los rayos -cien mil rayos- del sol. Pero de noche, cerradas las ventanas para que no la vean -guiñadoras espías- las estrellas, la soltaré (Apretar un botón.). Caerá toda de arriba a besarme, a envolverme de bendición, de claro, de amor, pura. En el cuarto ella y yo no más, amantes eternos, ella mi iluminadora musa dócil en contra de secretos en masa de la noche -afuera- descifraremos formas leves, signos, perseguidos en mares de blancura por mí, por ella, artificial princesa, amada eléctrica. Pedro Salinas

  11. Muerte A Luis de la Serna¡Qué esfuerzo! ¡Qué esfuerzo del caballo por ser perro! ¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina!¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja!¡Qué esfuerzo de la abeja por ser caballo!Y el caballo, ¡qué flecha aguda exprime de la rosa!,¡qué rosa gris levanta de su belfo! Y la rosa, ¡qué rebaño de luces y alaridosata en el vivo azúcar de su tronco! Y el azúcar, ¡qué puñalitos sueña en su vigilia!y los puñales, ¡qué luna sin establos, qué desnudos!,piel eterna y rubor, andan buscandoY yo, por los aleros, ¡qué serafín de llamas busco y soy!Pero el arco de yeso, ¡qué grande, qué invisible, qué diminuto!,sin esfuerzo. Federico García Lorca 2. Segunda etapa

  12. 3. Tercera etapa Por encima del mar, desde la orilla americana del Atlántico ¡Si yo hubiera podido, oh Cádiz, a tu vera,hoy, junto a ti, metido en tus raíces,hablarte como entonces,como cuando descalzo por tus verdes orillasiba a tu mar robándole caracoles y algas!Bien lo merecería, yo sé que tú lo sabes,por haberte llevado tantos años conmigo,por haberte cantado casi todos los días,llamando siempre Cádiz a todo lo dichoso,lo luminoso que me aconteciera.Siénteme cerca, escúchameigual que si mi nombre, si todo yo tangible,proyectado en la cal hirviente de tus muros,sobre tus farallones hundidos o en los huecosde tus antiguas tumbas o en las olas te hablara. Hoy tengo muchas cosas, muchas más que decirte.Yo sé que lo lejano,sí, que lo más lejano, aunque se llameMar de Solís o Río de la Plata,no hace que los oídosde tu siempre dispuesto corazón no me oigan.Por encima del mar voy de nuevo a cantarte. Rafael Albeti

  13. AUTORES GENERACIÓN 27

  14. LA VOZ A TI DEBIDA(Versos 102 a 126) ¡Si me llamaras, sí; si me llamaras! Lo dejaría todo, todo lo tiraría: los precios, los catálogos, el azul del océano en los mapas, los días y sus noches, los telegramas viejos y un amor. Tú, que no eres mi amor, ¡si me llamaras! Y aún espero tu voz: telescopios abajo, desde la estrella, por espejos, por túneles, por los años bisiestos puede venir. No sé por dónde. Desde el prodigio, siempre. Porque si tú me llamas «¡si me llamaras, sí, si me llamaras!» será desde un milagro, incógnito, sin verlo. Nunca desde los labios que te beso, nunca desde la voz que dice: «No te vayas». Pedro Salinas

  15. ARS VIVIENDIPresentes sucesiones de difuntosQUEVEDOPasa el tiempo y suspiro porque paso, aunque yo quede en mí, que sabe y cuenta, y no con el reloj, su marcha lenta —nunca es la mía— bajo el cielo raso. Calculo, sé, suspiro —no soy caso de excepción— y a esta altura, los setenta, mi afán del día no se desalienta, a pesar de ser frágil lo que amaso.Ay, Dios mío, me sé mortal de veras. Pero mortalidad no es el instante que al fin me privará de mi corriente. Estas horas no son las postrimeras, y mientras haya vida por delante, serás mis sucesiones de viviente. Jorge Guillén PERFECCIÓNQueda curvo el firmamento, Compacto azul, sobre el día. Es el redondeamiento Del esplendor: mediodía. Todo es cúpula. Reposa, Central sin querer, la rosa, A un sol en cénit sujeta. Y tanto se da el presente Que al pie caminante siente La integridad del planeta. Jorge Guillén

  16. Amor Dentro, en tus ojos, donde calla y duermeun palpitar de acuario submarino,quisiera - licor tenue al difumino -hundirme, decantarme, adormecerme. Y a través de tu espalda, pura, inerme,que me trasluce el ritmo de andantinode tu anhelar, si en ella me reclino,quisiera trasvasarme y extenderme. Multiplicar mi nido en tus regazosinnumerables, que al cerrar los brazosno encontrases mi carne, en ti disuelta. Y que mi alma, en bulto y tacto vuelta,te resbalase en torno, transparentecomo tu frente, amor, como tu frente. Gerardo Diego

  17. LA SELVA Y EL MAR Allá por las remotas luces o aceros aún no usados, tigres del tamaño del odio, leones como un corazón hirsuto, sangre como la tristeza aplacada, se baten con la hiena amarilla que toma la forma del poniente insaciable. Largas cadenas que surten de los lutos, de lo que nunca existe, atan el aire como una vena, como un grito, como un reloj que se para cuando se estrangula algún cuello descuidado. Oh la blancura súbita, las orejas violáceas de unos ojos marchitos, cuando las fieras muestran sus espadas o dientes como latidos de un corazón que casi todo lo ignora, menos el amor, al descubierto en los cuellos allá donde la arteria golpea, donde no se sabe si es el amor o el odio lo que reluce en los blancos colmillos. Vicente Aleixandre

  18. GARCÍA LORCA • Primera etapa: Lorca compone una poesía de tipo popular, en la que toma formas de la poesía popular española para expresar alguno de los temas recurrentes en su producción: rebeldía, muerte… Entre las obras de esta etapa destacan Poema del cante jondo, que recrea motivos y formas del folclore andaluz, y El romancero gitano, en el que el poeta hace de los gitanos un pueblo mítico, símbolo de valores como la belleza, la valentía o la libertad. La muerte de Antoñito el Camborio es un claro ejemplo de esta mitificación, ya que el protagonista representa las virtudes que se atribuyen al pueblo gitano.

  19. LAMENTACIÓN SOBRE LA MUERTE Sobre el cielo negro, culebrinas amarillas. Vine a este mundo con ojos y me voy sin ellos. ¡Señor del mayor dolor! Y luego, un velón y una manta en el suelo. Quise llegar adonde llegaron los buenos, ¡Y he llegado, Dios mío!... Pero luego, un velón y una manta en el suelo. Limoncito amarillo limonero. Echad los limoncitos al viento. ¡Ya lo sabéis!... Porque luego, luego, un velón y una manta en el suelo. Sobre el cielo negro, culebrinas amarillas. Poema del cante jondo. García Lorca.

  20. MUERTE DE ANTOÑITO EL CAMBORIO Voces de muerte sonaron cerca del Guadalquivir. Voces antiguas que cercan voz de clavel varonil. Les clavó sobre las botas mordiscos de jabalí. En la lucha daba saltos jabonados de delfín. Bañó con sangre enemiga su corbata carmesí, pero eran cuatro puñales y tuvo que sucumbir. Cuando las estrellas clavan rejones al agua gris, cuando los erales sueñan verónicas de alhelí, voces de muerte sonaron cerca del Guadalquivir. Antonio Torres Heredia, Camborio de dura crin, moreno de verde luna, voz de clavel varonil: ¿Quién te ha quitado la vida cerca del Guadalquivir? Mis cuatro primos Heredias hijos de Benamejí. Lo que en otros no envidiaban, ya lo envidiaban en mí. Zapatos color corinto, medallones de marfil, y este cutis amasado con aceituna y jazmín. ¡Ay Antoñito el Camborio digno de una Emperatriz! Acuérdate de la Virgen porque te vas a morir. ¡Ay Federico García, llama a la Guardia Civil! Ya mi talle se ha quebrado como caña de maíz.

  21. Tres golpes de sangre tuvo y se murió de perfil. Viva moneda que nunca se volverá a repetir. Un ángel marchoso pone su cabeza en un cojín. Otros de rubor cansado, encendieron un candil. Y cuando los cuatro primos llegan a Benamejí, voces de muerte cesaron cerca del Guadalquivir. Romancero gitano

  22. GARCÍA LORCA • Segunda etapa: En esta etapa Lorca está muy influido por los movimientos de vanguardia y, en especial, por el surrealismo,. Tras su viaje a Nueva York compone una serie de poemas en los que intenta reflejar temas como la miseria, el hambre o la injusticia social. Para ello, recurre al verso libre y emplea imágenes surrealistas, es decir, imágenes basadas en asociaciones irracionales de ideas. El significado del poema radica, sobre todo, en su capacidad para sugerir y transmitir emociones. Estos poemas fueron publicados de forma póstuma en el libro Poeta en Nueva York.

  23. La aurora de Nueva York tienecuatro columnas de cienoy un huracán de negras palomasque chapotean las aguas podridas.La aurora de Nueva York gimepor las inmensas escalerasbuscando entre las aristasnardos de angustia dibujada.La aurora llega y nadie la recibe en su bocaporque allí no hay mañana ni esperanza posible:a veces las monedas en enjambres furiosostaladran y devoran abandonados niños.Los primeros que salen comprenden con sus huesosque no habrá paraísos ni amores deshojados;saben que van al cieno de números y leyes,a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.La luz es sepultada por cadenas y ruidosen impúdico reto de ciencia sin raíces.por los barrios hay gentes que vacilan insomnescomo recién salidas de un naufragio de sangre. La aurora. García Lorca

  24. CANCIÓN DE JINETE En la luna negra de los bandoleros, cantan las espuelas. Caballito negro. ¿Dónde llevas tu jinete muerto? ...Las duras espuelas del bandido inmóvil que perdió las riendas. Caballito frío. ¡Qué perfume de flor de cuchillo! En la luna negra, sangraba el costado de Sierra Morena. Caballito negro. ¿Dónde llevas tu jinete muerto? La noche espolea sus negros ijares clavándose estrellas. Caballito frío. ¡Qué perfume de flor de cuchillo! En la luna negra, ¡un grito! y el cuerno largo de la hoguera. Caballito negro. ¿Dónde llevas tu jinete muerto? Canciones. Federico García Lorca

  25. CANCIÓN DEL JINETE Córdoba.Lejana y sola. Jaca negra, luna grande,y aceitunas en mi alforja.Aunque sepa los caminosyo nunca llegaré a Córdoba. Por el llano, por el viento,jaca negra, luna roja.La muerte me está mirandodesde las torres de Córdoba. ¡Ay qué camino tan largo!¡Ay mi jaca valerosa!¡Ay que la muerte me espera,antes de llegar a Córdoba! Córdoba.Lejana y sola. Canciones. García Loca

  26. RAFAEL ALBERTI • Marinero en tierra: Inscrito en una corriente neopopularista, que defiende el empleo de formas propias de la poesía popular española. En este poemario se tratan temas como la nostalgia, la infancia o el recuerdo.

  27. ELMAR. LA MAR El mar. La mar. El mar. ¡Solo la mar! ¿Por qué me trajiste, padre, a la ciudad? ¿Por qué me desenterraste del mar? En sueños, la marejada me tira el corazón. Se lo quisiera llevar. Padre, ¿por qué me trajiste acá? (Marinero en tierra)

  28. Por encima del mar, desde la orilla americana del Atlántico ¡Si yo hubiera podido, oh Cádiz, a tu vera,hoy, junto a ti, metido en tus raíces,hablarte como entonces,como cuando descalzo por tus verdes orillasiba a tu mar robándole caracoles y algas!Bien lo merecería, yo sé que tú lo sabes,por haberte llevado tantos años conmigo,por haberte cantado casi todos los días,llamando siempre Cádiz a todo lo dichoso,lo luminoso que me aconteciera.Siénteme cerca, escúchameigual que si mi nombre, si todo yo tangible,proyectado en la cal hirviente de tus muros,sobre tus farallones hundidos o en los huecosde tus antiguas tumbas o en las olas te hablara. Hoy tengo muchas cosas, muchas más que decirte.Yo sé que lo lejano,sí, que lo más lejano, aunque se llameMar de Solís o Río de la Plata,no hace que los oídosde tu siempre dispuesto corazón no me oigan.Por encima del mar voy de nuevo a cantarte. Rafael Albeti

  29. RAFAEL ALBERTI • Sobre los ángeles: Expresa con técnica surrealista la angustia, la desorientación personales del poeta

  30. LOS DOS ÁNGELES Ángel de luz, ardiendo, ¡oh, ven!, y con tu espada incendia los abismos donde yace mi subterráneo ángel de las tinieblas. ¡Oh espadazo en las sombras! Chispas múltiples, clavándose en mi cuerpo, en mis alas sin plumas, en lo que nadie ve, vida. Me estás quemando vivo. Vuela ya de mí, oscuro Luzbel de las canteras sin auroras, de los pozos sin agua, de las simas sin sueño, ya carbón del espíritu, sol, luna. Me duelen los cabellos y las ansias. ¡Oh, quémame! ¡Más, más, sí, sí, más! ¡Quémame! ¡Quémalo, ángel de luz, custodio mío, tú que andabas llorando por las nubes, tú, sin mí, tú, por mí, ángel frío de polvo, ya sin gloria, volcado en las tinieblas! ¡Quémalo, ángel de luz, quémame y huye! (Sobre los ángeles)

More Related